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Las Peñas o Montes del Duranguesado o Sierra de Anboto son una de las características más significativas de nuestra comarca, junto con las demás cimas del entorno, y son las que confieren a la zona este toque alpino. Se extienden en la parte sur de la comarca, en sentido este a oeste, y son realmente espectaculares. Forman parte del Parque Natural de Urkiola y son unas formaciones de roca caliza, abruptas y enormes que sobresalen entre los valles.

La parte central de los Montes del Duranguesado está formada por el cordal Anboto-Alluitz; junto a ellas, las cercanas cimas de Astxiki y Untzillaitz. En la sierra de Aramotz se impone la silueta del Mugarra hacia el oeste, y al este están Ipizte, Orisol y Udalatx. No son montes de gran altura, pero podemos encontrar desniveles de hasta 1.000 m, por lo que también podremos realizar recorridos de gran dificultad. Todo el entorno, además, nos ofrece un rico patrimonio cultural.

Tal vez no hayamos visitado nunca esas cimas, pero, sin duda, conocemos sus nombres. ¿Quién no ha oído hablar del Anboto, el Oiz, el Udalatx o el Mugarra? Hay más, cada cual con su propia identidad:

Anboto (1.331 m)

El monte Anboto es, junto con el Gorbea, uno de los montes más queridos y conocidos de Bizkaia. Rodeado de magia y de mitología, es una cima muy importante en la cultura vasca y de obligada visita para la mayoría de las personas aficionadas a la montaña, ya que ofrece diversas y muy variadas opciones de ascenso. Es una de las moradas de la diosa Mari, y su perfil puede observarse desde diversos puntos de nuestra geografía.

Udalaitz / Udalatx (1.117 m)

Es una abrupta cumbre de los Montes del Duranguesado. Una montaña especialmente característica situada entre las provincias de Bizkaia y Gipuzkoa. En la ladera sur de la cima se encuentra el barrio Udala de Arrasate, de donde recibe su nombre. Es un monte que ofrece diversos perfiles, según por dónde se mire, pero su silueta aserrada es inconfundible.

Alluitz (1.040 m)

Otra de las espectaculares cumbres de la sierra de Anboto y que destaca entre el resto de los Montes del Duranguesado. Cuenta con grandes precipicios en sus dos vertientes, y también grandes espolones de roca caliza, marcando el camino hacia la cima. Es otra de las moradas de Mari, y desde lo alto se puede disfrutar de un paisaje sorprendente.

Oiz (1.029 m.)

Este monte también se conoce como el “mirador de Bizkaia”, ya que, debido a su ubicación, ofrece una vista infinita tanto hacia la costa, como hacia las primeras cumbres del Pirineo occidental. Es una de las míticas cumbres de Bizkaia y forma, junto a Zengotitagane, un largo cresterío. Sus aguas van a parar a varias cuencas fluviales de la vertiente cantábrica.

Mugarra (965 m)

Es una de las alturas más sobresalientes de Durangaldea, pero, además, tiene un porte impresionante. Es una enorme mole de piedra caliza, que se hace visible desde lejos. Sin embargo, una parte de su cresta oriental ha desaparecido debido a la actividad de la cantera de Mañaria. La parte sur del Mugarra es vertical, y cuenta con algunas vías de escalada deportiva.

Untzillatx (941 m)

Impresionante montaña calcárea de los montes del Duranguesado, formada, como las de su alrededor, de piedra caliza arrecifal muy compacta. Junto con el Astxiki, forma parte del desfiladero de Atxarte, entre los valles de Mendiola y Mañaria. En sus paredes podemos encontrar vías de escalada, muchas de ellas clásicas y muy importantes.

Otros montes del Duranguesado

Si bien, las mencionadas cimas pueden ser las más conocidas, no son las únicas, ya que en nuestra comarca podemos encontrar una larga lista de montañas de diferentes y variadas formas, alturas, dificultad, paisaje y vistas. He aquí algunas de ellas:

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